Miles de soles y lunas han pasado desde aquella fatídica tregua que dio fin a la Guerra de Troya. Nos encontramos en la isla de Creta, en Grecia en el año 2011; lugar donde poco a poco se han ido congregando los descendientes de los vástagos de los dioses, siempre cuidado de mantener un perfil bajo y estar fuera del alcance de sus enemigos. Preparandose para aquella que podría llegar a significar el fin de su raza.

¿Pero qué pasaría si a pesar de todos estos años de masacre y derramar sangre entre hermanos no pareciese tener fin?








LUCAS SIVARIS

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LUCAS SIVARIS

Mensaje  Kira el Dom Oct 02, 2011 7:19 am

LUCAS SIVARIS
17 AÑOS / ESTUDIANTE DE INSTITUTO
Casa DALARAS
HISTORIA
Lucas y su hermana melliza, Katia, fueron fruto del matrimonio de una mujer mortal con un vástago de Artemisa, quien estaba tan perdidamente enamorado de su esposa que pretendió renunciar a su naturaleza manteniendo ocultos sus poderes y alejándose de Creta para vivir con ella en Nueva York, donde la había conocido. Y aunque durante el primer año después de nacer los niños todo parecía marchar de maravilla, las cosas comenzaron a torcerse, y es que uno al final no puede escapar de su destino por mucho que lo intente. Su padre necesitaba volver a Creta, echaba de menos su hogar y algo le llamaba a volver allí, como si no pudiera mantenerse alejado durante mucho tiempo. Sin embargo, la madre de Lucas no estaba dispuesta a renunciar a su casa, sus amigos, su familia y toda su vida sólo por él, asé que las cosas terminaron en divorcio. El problema llegó a la hora de la custodia, lo normal en estos casos era que la madre se quedase con los niños, pero incluso ella tenía claro que no le resultaría tan fácil criar a sus hijos debido a que no eran precisamente ''normales''. Por eso ambos padres decidieron llegar un acuerdo: los pequeños se quedarían con su madre en Nueva York hasta cumplir quince años, momento en el cual sería imprescindible que aprendieran a utilizar sus poderes, y luego irían a vivir a Creta con su padre para que este pudiera darles la educación y el apoyo que necesitarían a partir de entonces.
Así que llevaron una vida bastante corriente en la Gran Ciudad, viviendo en un pequeño apartamento en un barrio cercano a Chinatown - desde luego no la mejor zona de Nueva York - haciendo vida normal con las clases, amigos y demás. Lucas siempre dio bastante guerra a su madre metiéndose en un lío tras otro, nada del otro mundo, tan sólo cosas de críos, pero el chico era un puro trasto, mientras que su hermana al contrario, era la hija modelo. Y con el comienzo del instituto las cosas no cambiaron demasiado, Luke se volvió bastante popular... pero sólo entre su círculo ''freak'' de amigos con los que quedaba día tras día para jugar a videojuegos, ya que eso era a todo lo que se dedicaba, nada parecía importarle demasiado, ni los estudios, ni lo que dijeran de él, el chico era feliz en su pequeño mundo de orcos, elfos de nivel 60 y redes sociales.
Y quizás demasiado rápido, llegó el tan esperado momento en el que los hermanos cumplieron quince años. Ellos ya estaban avisados, conocían la historia de la familia de su padre desde pequeños aunque siempre habían sido algo reacios a creerla, sin embargo habían tenido tiempo de sobra para asimilar que tarde o temprano tendrían que dejar su vida en Nueva York para ir a Grecia con su padre, y aunque la idea no fuera muy de su agrado, no les quedó otra que obedecer, total, ¿qué podían ser dos o tres años hasta que terminaran el instituto? Luego serían libres para ir a donde quisieran, buscar una buena Universidad en Estados Unidos o volver a casa si querían. Dos años han pasado desde entonces y a decir verdad a Lucas le fue mejor de lo que esperaba, era como si el hecho de ser un completo inadaptado en el instituto hubiera sido porque su lugar estaba allí, en Grecia, en el hogar de los Dalaras, porque desde luego estaba claro que tenía un verdadero don a la hora de controlar sus poderes con demasiada facilidad, e incluso la gente a su alrededor le trataba con respeto y admiración, y no como a un friki, tal y como hacían sus compañeros de instituto. Sin duda aquel era su nuevo hogar.
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PERSONALIDAD
Extrovertido, alegre, inquieto, desenfadado y un tanto alocado, como puede ser cualquier otro chico de su edad. Es curioso y aventurero por naturaleza, lo cual a menudo le mete en más de un lío, pero no hay forma de que aprenda: es cabezota como él solo, y seguirá haciendo lo que le de la gana. Hacer el ridículo es algo que realmente no le importa, porque le trae sin cuidado lo que la gente piense de él, es totalmente inmune a los comentarios, burlas, consejos, desde su punto de vista lo único que importa es sentirse a gusto consigo mismo, y él lo está.
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● Es un poco... Otaku: fan del manga y el anime.
● Puede pasarse horas y horas pegado a la pantalla del ordenador jugando al World of Warcraft o bien con su play station pasándose por millonésima vez el Call of Duty, Assasin's Creed o cualquier juego de moda.
● Es realmente bueno en cuanto a tecnología se refiere, una vez llegó a hackear el ordenador de un profesor para hacerse con un examen. Le pillaron y le expulsaron dos semanas, tuvo suerte, mucha suerte de que el castigo no fuese mayor teniendo en cuenta lo grave del delito.
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RELACIONES
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KIRA
LOGAN LERMAN

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